Causas e historia natural de los problemas de control de la micción

Millones de personas sufren problemas de control de la micción (PCM), y desafortunadamente muchas de estas personas sienten que simplemente es parte del envejecimiento. La buena noticia es que no está solo. Éste es un problema médico y casi todos pueden mejorar con ayuda. La siguiente información lo ayudará a discutir esta enfermedad con su urólogo y a entender cuáles son los tratamientos que están disponibles para usted.

¿Qué son los problemas de control de la micción?

La vejiga es un órgano hueco con forma esférica que se ubica en la pelvis. Tiene dos funciones principales: almacenamiento de orina y su vaciamiento. Los PCM son un conjunto de entidades que afectan cualquiera de estas dos funciones de la vejiga. Los PCM ocasionan una cantidad importante de problemas que afectan la calidad de vida de una persona. Entre los problemas de control de la micción se encuentra la incontinencia urinaria, el aumento de la frecuencia de micción y la necesidad urgente de orinar, y las dificultades para vaciar la vejiga. En general, estos problemas se relacionan con una de las funciones de la vejiga, o con las dos. Por ejemplo, el aumento de la frecuencia para orinar y la necesidad urgente de orinar normalmente están relacionadas con una vejiga que no puede retener la orina con la capacidad esperada. La capacidad esperada de la vejiga de un adulto es entre 10 y 15 onzas (entre 300 y 450 ml). La dificultad para vaciar la vejiga incluye signos como un flujo débil de orina, micción frecuente y vaciado incompleto de la vejiga. La prevalencia de PCM aumenta con la edad en ambos sexos. No obstante, debe destacarse que los PCM no deben considerarse “normales”, ya que la mayoría de las personas de edad no tienen PCM.

¿Cuáles son las causas de los problemas de control de la micción?

El control de la micción está regulado por la interacción entre el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) y los órganos del tracto urinario inferior (la vejiga, la uretra, los músculos del piso pelvico). Por lo tanto, cualquier enfermedad que afecte a cualquier parte de este mecanismo de control puede afectar a la función de la vejiga, y por ende presentarse como un PCM. Por ejemplo, los pacientes que sufren de enfermedades que afectan al sistema nervioso central, como problemas neurogénicos en niños, lesiones en la médula espinal, la enfermedad de Parkinson, accidentes cerebrovasculares y esclerosis múltiple, pueden como consecuencia sufrir problemas de control de la micción. Además, los traumatismos, la irradiación y la existencia de otras lesiones en el tracto urinario inferior y en los órganos de la pelvis pueden potencialmente ocasionar un PCM. El embarazo y el parto natural se consideran entre los factores de riesgo para presentar algún PCM. A veces el sobrepeso puede causar PCM al ejercer una mayor presión sobre los músculos del piso de la pelvis. Sin embargo, la mayoría de las personas con PCM no presentan síntomas claros de ninguna enfermedad neurológica ni de ningún daño aparente al sistema del tracto urinario inferior.

¿Los PCM son comunes?

Tanto los hombres como las mujeres pueden verse afectados por un PCM en cualquier etapa de la vida. En las primeras etapas de la vida, los PCM pueden observarse en presencia de alguna anomalía congénita que afecta al sistema nervioso o a los tejidos de la pelvis y el tracto urinario inferior. Por ejemplo, los pacientes que nacen con espina bífida tienen problemas importantes con el control de la micción. Una buena parte de la función de la vejiga depende del entrenamiento de la vejiga durante las primeras etapas de la vida. No aprender bien a controlar los esfínteres, o hacerlo demasiado tarde, puede ser un síntoma de PCM durante las primeras etapas de la niñez o más adelante en la vida.

¿Cuáles son algunos de los factores de riesgo para presentar un PCM?

Los factores de riesgo relacionados con los PCM ocurren en la edad reproductiva, cuando el proceso del embarazo y el parto normal pueden afectar el control de la micción. Sin embargo, este problema normalmente desaparece en la mayoría de las pacientes con PCM durante el embarazo o inmediatamente después del parto. La siguiente serie de eventos en la vida que puede ocasionar un PCM ocurre con la menopausia para las mujeres y el agrandamiento de la próstata en la quinta y sexta décadas de la vida en los hombres. El agrandamiento de la glándula prostática ocurre en la mayoría de los hombres que viven en sociedades occidentales y puede afectar la función de la vejiga. La menopausia también puede afectar la función de la vejiga. El otro evento independiente que afecta a la función de la vejiga es la edad y los cambios que esto acarrea en los tejidos del tracto urinario inferior y la vejiga en sí.

Dado que los factores de riesgo mencionados pueden afectar a todas las personas que viven en sociedades occidentales, se estima que hasta un 50 por ciento de las mujeres y un 30 por ciento de los hombres tendrán problemas de control de la micción en algún momento de sus vidas.

¿Qué se puede hacer con los PCM?

A pesar de la alta tasa de PCM, también es sabido que sólo una pequeña cantidad de pacientes con PCM buscan atención médica. Aunque todavía no está claro, se cree que la mayoría de las personas consideran los PCM una parte tolerable o normal de la vida. No obstante, está claro que ahora existen tratamientos eficaces (tanto médicos como quirúrgicos) que pueden aliviar los PCM en la mayoría de los pacientes. Debe hablar con un urólogo para determinar qué opción u opciones de tratamiento son las mejores para su caso.

¿Cómo me doy cuenta si tengo un PCM?

Dado el amplio rango de diferencias que existe entre distintas personas, es difícil separar lo que sería un funcionamiento “normal” de la vejiga de uno “anormal”. Sin embargo, en general hay consenso en que cualquier síntoma de la vejiga o del control de la micción que moleste a la persona o que interfiera con su estilo de vida normal debe considerarse “anormal”. Sobre la base de esta definición, una regla general es que se debe consultar a un médico ante cualquier aspecto del funcionamiento de la vejiga que moleste a la persona. No se debe dejar pasar la presencia de problemas como incontinencia urinaria, dificultad para vaciar la vejiga y otros signos de PCM, y tampoco deben considerarse como parte normal de la vida.

Los síntomas comunes de los PCM son: pérdida de orina al toser, estornudar o hacer alguna actividad física, o necesidad urgente de orinar o la falta del control para retener la orina. Además, los síntomas como el aumento de la frecuencia de micción (más de ocho veces por día) o la necesidad de levantarse a la noche más de dos veces para ir al baño se consideran “hábitos urinarios anormales”. Como los síntomas de los PCM pueden señalar la presencia de otras enfermedades, como esclerosis múltiple y diabetes, es necesario prestar atención a estos síntomas.

Si desea saber si tiene un PCM, responda el siguiente cuestionario. Si responde “sí” a dos o más preguntas, puede tener un PCM y debe consultar a un médico.

Cuestionario sobre Problemas para el control de la micción

¿Tiene problemas para controlar la micción?
Por favor, conteste “Sí” o “No”. Entregue esta lista al médico durante la consulta.

¿Necesita orinar ocho veces o más en un período de 24 horas?

   

No

¿Tiene usted una necesidad urgente y repentina por orinar?

   

No

¿Sufre episodios de pérdida de orina antes de llegar al baño?

   

No

¿Se levanta dos o más veces de noche para orinar?

   

No

¿Usa toallas sanitarias a causa de pérdidas de orina por no poder llegar al baño cuando siente la necesidad urgente de orinar?

   

No

¿Usa toallas sanitarias debido que sufre de pérdidas de orina que no siente?

   

No

¿Tiene pérdida de orina cuando tose, se ríe o levanta algo?

   

No

Si contestó “Sí” a tres o más de las preguntas de arriba, ¿alguna vez le molestaron estos sintomas?

   

No

Revisado en junio de 2003

Glosario

congénito/a:
Que se encuentra presente al nacer.

continencia:
Se refiere a la capacidad de controlar el momento oportuno para la micción o para "mover el intestino" (defecación).

control de la micción (control de la vejiga):
Se refiere a la capacidad de controlar el momento oportuno para la micción. También se la conoce como continencia urinaria.

DE:
También se la conoce como disfunción eréctil o impotencia. Es la incapacidad de lograr o mantener una erección para mantener una actividad sexual satisfactoria.

diabetes:
Enfermedad médica que puede causar insuficiencia renal.

entrenamiento de la vejiga:
Es una técnica que genera cambios en el patrón de comportamiento para enseñale al paciente a orinar con horarios regulares y a vaciar la vejiga por completo.

esclerosis múltiple:
Es una enfermedad progresiva grave que compromete al sistema nervioso central.

espina bífida:
Es una enfermedad de nacimiento en la que parte de la médula espinal sobresale a través de una pequeña muesca de la columna vertebral y que resulta en una pérdida parcial o total del movimiento voluntario en la parte inferior del cuerpo.

estadio:
Clasificación de la progresión de una enfermedad.

gen:
Unidad básica capaz de transmitir las características de una generación a la siguiente.

glándula:
Se refiere a una masa de células de un órgano que elimina sustancias del torrente sanguíneo y las excreta o las secreta de regreso a la sangre con un propósito fisiológico específico

incontinencia:
Pérdida del control de la evacuación intestinal o de la vejiga; pérdida accidental de orina o de heces.

incontinencia urinaria:
Pérdida involuntaria de orina que se asocia con una fuerte y repentina urgencia de orinar.

iones:
Átomos con carga eléctrica.

hígado:
Es un órgano vital de gran tamaño que secreta bilis, almacena y filtra sangre, y participa en muchas funciones metabólicas, por ejemplo, la conversión de los azúcares en glucógeno. El hígado es de color rojizo-amarronado, tiene varios lóbulos, y en los seres humanos se ubica en la parte superior derecha de la cavidad abdominal.

menopausia:
Se refiere a la etapa en la vida de una mujer en la que las menstruaciones cesan de manera definitiva.

músculos del piso de la pelvis:
Es el grupo de músculos que forman el piso de la pelvis que normalmente ayudan a mantener la continencia al dar soporte a los órganos pelvianos (vejiga, útero y recto).

neurogénico/a:
Que causa o que está relacionado con un crecimiento en el tejido nervioso.

neurológico/a:
Que pertenece o está relacionado con el sistema nervioso.

orina:
Producto líquido de desecho que los riñones filtran de la sangre, se almacena en la vejiga y se elimina del cuerpo a través de la uretra durante el acto de orinar (evacuación o emisión). Alrededor del 96 por ciento de la orina está compuesta por agua y el resto son productos de desecho.

orinar:
Eliminar orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo. También se le dice evacuar o emitir orina.

pelvico/a:
Relativo a la pelvis o ubicado en ella o cerca de ella.

pelvis:
Es el hueso con forma de tazón que da soporte a la columna y que sostiene a los órganos digestivos, a los urinarios y a los reproductores. Las piernas se conectan al cuerpo a nivel de la pelvis.

próstata:
En los hombres, glándula con forma de nuez que rodea a la uretra en el cuello de la vejiga. La próstata produce un líquido que va al semen.

radiación:
También conocida como radioterapia. Rayos X o sustancias radioactivas que se utilizan en el tratamiento del cáncer.

tejido:
Grupo de células de un organismo que tienen forma y función similares.

tracto urinario:
Sistema que toma los desechos de la sangre y los transporta hacia el exterior del cuerpo en la forma de orina. Se refiere al sistema que hace que los desechos sean conducidos desde los riñones a los uréteres, a la vejiga y a la uretra.

uretra:
En los hombres, es un tubo estrecho que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo y también actúa como canal a través del cual se eyacula el semen. Se extiende desde la vejiga hasta el extremo libre del pene. En las mujeres, es un tubo corto que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo.

urólogo:
Se refiere al médico que se especializa en las enfermedades del sistema urinario femenino y masculino y en el sistema reproductor masculino.

vagina:
Estructura tubular en el cuerpo de una mujer que se encuentra localizada al lado de la uretra u conecta el útero (matriz) con el exterior del cuerpo. A veces también se la llama canal de parto. La actividad sexual, la pérdida de sangre durante la menstruación y el nacimiento de un bebé ocurren a través de la vagina.

vaso:
También conocido como vaso deferente. Es una estructura similar a un cable que transporta esperma desde el testículo hasta la uretra.

vejiga:
Bolsa con forma esférica compuesta por una delgada capa de músculo flexible en donde se almacena la orina de manera temporal hasta que se elimine a través de la uretra.