Cistitis intersticial

La cistitis intersticial (CI) es una enfermedad crónica que afecta a la vejiga. Sus síntomas son la necesidad urgente de orinar (la sensación de necesitar orinar), necesidad de orinar frecuentemente y/o dolor en cualquier lugar entre el ombligo y la parte interior de los muslos, por delante o por detrás. Los síntomas varían desde leves a severos, y pueden ser intermitentes o constantes. Los casos más graves de CI pueden tener un efecto devastador tanto sobre quien la sufre como sobre sus seres queridos.

En el pasado se creía que la CI era una enfermedad rara que era muy difícil de tratar. En la actualidad se sabe que la CI afecta a una gran cantidad de hombres y mujeres. La siguiente información lo ayudará a discutir esta enfermedad con su urólogo y a comprender cuáles son los tratamientos que se encuentran disponibles.

¿Qué ocurre en condiciones normales?

Una vez que la orina es producida en los riñones, desciende por los uréteres hasta la vejiga. La vejiga es un órgano hueco similar a un globo. La mayor parte de las paredes de la vejiga está compuesta por músculo. A medida que la vejiga se llena, el músculo se relaja para que la vejiga se pueda expandir para contener la orina.  Durante la evacuacion de la orina, el músculo de la vejiga se contrae para expulsar la orina. Para pasar desde la vejiga hacia el exterior, la orina es conducida a través de un tubo que se llama uretra. La uretra tiene un músculo, el esfínter, que es completamente diferente del músculo de la vejiga. El esfínter normalmente permanece cerrado y se sella para evitar que la orina salga de la vejiga. Durante la evacuacion el esfínter se abre y permite que la orina pase.

La vejiga y la uretra tienen una cubierta especializada que se denomina epitelio. El epitelio forma una barrera entre la orina y el músculo de la vejiga. El epitelio también evita que las bacterias se peguen a la vejiga, por lo que ayuda de esta manera a evitar infecciones en la vejiga.

¿Qué es la cistitis intersticial (CI)?

La CI es una enfermedad inflamatoria crónica de la vejiga que también puede afectar a la uretra y a la próstata. Los síntomas pueden ser leves o severos, ocasionales o constantes. No es una infección, pero los síntomas pueden parecerse a los de una infección de la vejiga.

¿Cuáles son algunos de los factores de riesgo para la CI?

No hay comportamientos específicos ni exposiciones (como el tabaco) que se sepa que aumentan el riesgo de una persona a desarrollar CI. La tendencia a contraer CI puede estar influenciada por los genes de la persona, o si tienen un pariente consanguíneo con CI. Alrededor del 90 por ciento de las personas a las que se les diagnostica CI son mujeres, lo que sugiere que este grupo tiene un mayor riesgo de desarrollar CI. Sin embargo, la diferencia en las tasas de CI para el sexo masculino en comparación con el sexo femenino puede en realidad no ser tan grande como se piensa, porque algunos hombres con diagnóstico de “prostatitis” u otra enfermedad similar con diferente nombre pueden en realidad tener CI.

¿Cuántas personas tienen CI en los Estados Unidos?

Es difícil saber a ciencia cierta cuántas personas tienen CI, debido a que los médicos tienen diferentes opiniones acerca de cómo se debe diagnosticar exactamente la CI.

¿Cuáles son las causas de la CI?

Las causas de la CI se están estudiando en diferentes centros médicos en todo el mundo. Muchos investigadores creen que la CI está causada por uno o más de los siguientes factores: (1) un defecto en el epitelio de la vejiga que permite que ciertas sustancias irritantes de la orina penetren la pared de la vejiga; (2) un tipo específico de células inflamatorias (mastocitos) que liberan histaminas u otros agentes químicos que promueven los síntomas de la CI en la vejiga; (3) hay algo en la orina que daña la vejiga; (4) los nervios que transportan las sensaciones a la vejiga están modificados, lo que hace que eventos que normalmente no son dolorosos causen dolor (como el llenado de la vejiga); y/o (5) el sistema inmunológico del cuerpo ataca a la vejiga, de manera similar a lo que ocurre en otras enfermedades autoinmunes. Es probable que en diferentes grupos de pacientes ocurran diferentes procesos. También es probable que estos diferentes procesos se afecten entre ellos (por ejemplo, un defecto en el epitelio de la vejiga puede promover la inflamación y estimular a los mastocitos). Algunos estudios de investigación recientes han demostrado que los pacientes con CI pueden tener una sustancia en la orina que inhibe el crecimiento de las células del epitelio vesical. Por lo tanto, algunas personas pueden tener una predisposición a desarrollar CI luego de una lesión en la vejiga, como ser una infección.

¿Cuáles son los síntomas de la CI?

Los síntomas de la CI varían de acuerdo al paciente. Si usted tiene CI, puede experimentar un aumento de la frecuencia urinaria y sensación de urgencia para orinar o dolor, o ambos. Muchas personas sólo tienen dolor pero no aumento de la frecuencia urinaria, aunque la mayoría de los pacientes con CI presentan todos los síntomas. Ha habido muchos casos informados cuando una persona diagnosticó con IC no experimentaba el dolor substancial..

El aumento de la frecuencia es la necesidad de orinar más a menudo que lo normal. Normalmente, una persona promedio orina no más de siete veces al día, y no necesita levantarse durante la noche para ir al baño. Un paciente con CI necesita orinar con frecuencia, tanto de día como de noche. A medida que la frecuencia empeora, se convierte en urgencia. La urgencia para orinar es un síntoma habitual de la CI. Algunos pacientes sienten una urgencia constante que nunca pasa, incluso después de orinar. Si bien otros pacientes con CI orinan a menudo, no necesariamente sienten esta urgencia para ir al baño todo el tiempo.

Los pacientes con CI pueden sufrir de dolor en la vejiga que empeora a medida que la vejiga se llena. Algunos pacientes con CI sienten el dolor en otras áreas además de la vejiga. Una persona puede sentir dolor en la uretra, en la región inferior del abdomen, en la región inferior de la espalda o en el área de la pelvis o perineal. Las mujeres pueden experimentar dolor en la vulva o en la vagina, y los hombres pueden sentir dolor en el escroto, en los testículos o en el pene. El dolor puede ser constante o intermitente.

Muchos pacientes con CI pueden identificar ciertas cosas que empeoran los síntomas. Por ejemplo, los síntomas de algunas personas empeoran al ingerir ciertas comidas o bebidas. Muchos pacientes encuentran que los síntomas son peores si tienen estrés (ya sea estrés físico o mental). Los síntomas pueden variar con el ciclo menstrual. Tanto los hombres como las mujeres con CI pueden experimentar dificultades sexuales a causa de esta enfermedad; las mujeres pueden sufrir dolor durante el coito porque la vejiga se encuentra al frente de la vagina, y los hombres pueden sentir dolor en el orgasmo o dolor al día siguiente.

¿Cómo se diagnostica la CI?

Actualmente hay diferentes opiniones acerca de cómo se diagnostica la CI. Esto se debe a que por ahora ninguna prueba ha resultado ser completamente precisa. Todos los médicos están de acuerdo en que para la evaluación se necesita contar con una buena historia de los sintomas, el examen físico y análisis de orina. Estas pruebas son importantes para descartar otras enfermedades que puedan estar causando los síntomas. Algunos médicos creen que se está en presencia de CI si el paciente tiene los síntomas de CI y no se puede encontrar ninguna otra causa para explicar esos síntomas. Sin embargo, otros médicos creen que se necesitan más estudios para determinar si el paciente tiene CI.

Uno de estos exámenes que muchos médicos utilizan es una cistoscopia simple realizada en el consultorio, en la que el médico mira dentro de la vejiga con un cistoscopio sin aplicar anestesia.  Este examen puede descartar otras enfermedades, como el cáncer. Mientras que la cistoscopia es un examen sencillo que puede realizarse en el consultorio del médico, hay un examen más invasivo que se puede realizar en la sala de operaciones. Incluye un examen cistoscópico simple seguido de un estrechamiento o distensión de la vejiga, lo que se logra introduciendo agua bajo presión. De esta manera se pueden poner en evidencia hendiduras en la vejiga en los casos más severos.

Hace un tiempo la cistoscopia era parte de la evaluación usual para el diagnóstico de CI, pero ya no se considera siempre necesaria para esta enfermedad porque el estudio suele ser normal. Sin embargo, durante la cistoscopia algunos pacientes presentarán pequeñas áreas de sangrado, o verdaderas úlceras, que el médico puede observar con el cistoscopio. Las úlceras normalmente se encuentran sólo en los pacientes que tienen más de 60 años de edad y a menudo se puede sospechar de su existencia por la presencia de sangre en la orina. Si una persona tiene síntomas de CI y la cistoscopia muestra sangrado o úlceras, el diagnóstico es bastante exacto. La mayoría de las personas que tienen síntomas de CI no presentan estas áreas sangrantes, pero igualmente pueden tener CI y tal vez respondan a los mismos tratamientos. El médico entonces a menudo realizará una biopsia de la vejiga, que ayuda a descartar otras enfermedades vesicales. Si bien este procedimiento se utiliza principalmente para hacer estudios, algunos pacientes con CI pueden experimentar un alivio de los síntomas luego de hacerlo. Algunos médicos creen que si una persona tiene los síntomas típicos de la CI y no se encuentra ninguna otra causa que explique los síntomas, entonces el paciente tiene CI. Esta sigue siendo un área de controversia que probablemente se podrá resolver con futuros estudios de investigación.

La evaluación urodinámica es otro estudio que hace un tiempo se consideraba parte de la evaluación estándar para determinar la presencia de CI pero que ya no se cree que sea necesaria en todos los casos. Este estudio requiere que la vejiga se llene con agua mediante un pequeño catéter que permite medir las presiones vesicales cuando la vejiga se llena y cuando se vacía. Los resultados habituales cuando se está en presencia de CI indican que la vejiga tiene poca capacidad y tal vez se experimenta dolor con el llenado.

Algunos médicos utilizan una prueba llamada prueba de la sensibilidad al potasio, para la que se introduce en la vejiga, una a la vez, una solución de potasio y agua y se comparan las graduaciones de dolor y necesidad imperiosa de orinar. Una persona que tiene CI siente más dolor o necesidad imperiosa de orinar con la solución de potasio que con el agua, pero los pacientes con vejiga normal no pueden diferenciar las dos soluciones.

Actualmente no hay una respuesta definitiva acerca de la mejor forma para diagnosticar la CI. Sin embargo, si un paciente tiene los síntomas típicos y un análisis de orina que indica que no hay infección ni sangre, se debe sospechar la presencia de CI.

¿La CI se desarrolla en etapas?

La CI es una enfermedad que a menudo comienza de una forma sutil, habitualmente con una mayor frecuencia para orinar que el paciente puede no notar o no reconocer como un problema. En otros casos, el inicio es mucho más drástico y los síntomas severos se presentan en un lapso de semanas o meses. En muchos casos, los síntomas se vuelven crónicos pero la enfermedad no tiende a progresar luego de los primeros 12 a 18 meses. Muy ocasionalmente, la vejiga se tornará cada vez más pequeña hasta llegar a un punto en el que ya casi no tenga capacidad para almacenar orina.

¿Cómo es el tratamiento de la CI?

No se conocen las causas de la CI. Como probablemente haya diferentes causas, no hay un único tratamiento que funcione para todos los pacientes, y ningún tratamiento es “el mejor”. El tratamiento debe elegirse individualmente para cada paciente en función de sus síntomas. Normalmente se prueban diferentes tratamientos (o combinaciones de tratamientos) hasta que ocurra el alivio de los síntomas.

Actualmente hay dos tratamientos aprobados por la Administración de Fármacologicos y Alimentos de los Estados Unidos (United States Food and Drug Administration, FDA) para tratar la CI. Uno es el pentosano polisulfato. No se sabe a ciencia cierta exactamente cómo actúa sobre la CI. Muchos piensan que construye y restaura el revestimiento protector del epitelio de la vejiga. También puede ayudar al reducir la inflamación o por medio de otros efectos. La dosis habitual es de 100 mg tres veces al día. Es muy poco común que tenga efectos secundarios, y si los hay, los más comunes son náuseas, diarrea y malestar gástrico. A menudo se necesitan entre tres y seis meses de tratamiento con pentosano polisulfato por vía oral antes de que el paciente note una mejora importante en los síntomas.

El otro tratamiento aprobado por la FDA es colocar dimetil sulfóxido (DMSO) en la vejiga con la ayuda de una sonda. Esto normalmente se hace una vez a la semana durante seis semanas, y algunas personas continúan utilizándolo como tratamiento de mantenimiento (aunque con intervalos más largos de tiempo y no todas las semanas). No se sabe a ciencia cierta cómo actúa el DMSO sobre la CI. Tiene varias propiedades, entre las que se incluye el bloqueo de la inflamación, la disminución de la sensación de dolor y la eliminación de un tipo de toxinas llamadas “radicales libres” que pueden dañar a los tejidos. Algunos médicos combinan el DMSO con otros medicamentos como la heparina (similar al pentosano polisulfato) o esteroides (para reducir la inflamación). No hay estudios que hayan probado si estas combinaciones funcionan mejor que el dimetil sulfóxido solo. El principal efecto secundario del DMSO es un olor semejante al del ajo que dura durante varias horas luego de la aplicación. Para algunos pacientes, la introducción del DMSO en la vejiga puede ser dolorosa. A menudo se puede aliviar este dolor aplicando antes anestesia local en la vejiga mediante una sonda, o mezclando el anestésico local con el DMSO.

Hay una amplia variedad de otros tratamientos que se usan para la CI, aunque no están específicamente aprobados por la FDA para este propósito. Los más comunes son la hidroxicina por vía oral, la amitriptilina también por vía oral, y la introducción de heparina en la vejiga con la ayuda de una sonda.

La hidroxicina es una medicina antihistamínica. Se cree que algunos pacientes con CI tienen demasiada histamina en la vejiga, y que la histamina promueve el dolor y los otros síntomas. Por lo tanto, el uso de antihistamínicos puede ser útil en el tratamiento de la CI. La dosis habitual es de 10 a 75 mg por la noche. El principal efecto secundario es la sedación, pero esto en realidad puede ser beneficioso porque ayuda al paciente a dormir mejor por la noche y a levantarse con menos frecuencia para orinar. Los únicos antihistamínicos que se han estudiado específicamente para la CI son la hidroxicina y (más recientemente) la cimetidina. No se sabe si hay otros antihistamínicos que puedan ser útiles para tratar la CI.

La amitriptilina se describe como una medicina antidpresiva, pero en realidad tiene muchos efectos que pueden mejorar los síntomas de la CI. Tiene efectos antihistamínicos, disminuye los espasmos de la vejiga, y reduce la conducción por los nervios que transportan los mensajes de dolor (por ese motivo se utiliza para muchos tipos de dolor, no sólo para la CI). La amitriptilina es frequentemente usada para otros tipos de dolores crónicos como el cáncer y lesións de los nervios. La dosis habitual es de 10 a 75 mg por la noche. Los efectos secundarios más comunes son la sedación, la constipación, y un posible aumento de peso.

La heparina es similar al pentosano polisulfato y probablemente ayude a la vejiga mediante mecanismos similares. La heparina no es absorbida por el estómago y las inyecciones a largo plazo pueden causar osteoporosis (debilitación de los huesos), y por lo tanto debe ser colocada en la vejiga mediante una sonda. La dosis habitual es de 10.000 a 20.000 unidades diarias o tres veces a la semana. No suele presentar efectos secundarios porque la heparina permanece sólo en la vejiga y normalmente no afecta al resto del cuerpo. 

También se usan muchos otros tratamientos contra la CI, pero con menos frecuencia que los que se describieron aquí. Algunos pacientes no responden a ningún tratamiento para esta enfermedad pero aún así pueden lograr una mejoría importante en su calidad de vida gracias a un tratamiento adecuado del dolor. El tratamiento adecuado del dolor puede incluir el uso de medicinas antiinflmatorias, narcoticos de potencia moderada y narcoticos más potentes de acción prolongada además del bloqueo de nervios, la acupuntura y otros tratamientos sin medicinas. El tratamiento profesional del dolor a menudo puede ser útil en los casos más severos.

¿Qué se puede esperar luego del tratamiento de la CI?

Lo más importante que se debe recordar es que ninguno de los tratamientos contra la CI es de acción inmediata. Normalmente se necesitan semanas o meses para lograr una mejoría de los síntomas. Incluso con un tratamiento exitoso, la enfermedad no se “cura”, simplemente se encuentra “en etapa de remisión”.

La mayoría de los pacientes debe continuar el tratamiento indefinidamente para evitar que los síntomas recurran. Algunos pacientes sufren una reagudización de los síntomas incluso cuando todavía están bajo tratamiento.

Si bien la mayoría de los pacientes notará que sus síntomas mejoran a medida que continúan el tratamiento de la CI, no todos los pacientes podrán liberarse por completo de los síntomas. Muchos pacientes continúan con la necesidad de orinar con más frecuencia que lo normal, o sufren algún grado de incomodidad persistente y/o deben evitar ciertos alimentos o actividades que hacen empeorar los síntomas.

¿Es posible que la CI recurra después de un tratamiento exitoso? ¿Cómo se pueden evitar las recurrencias?

Es posible que los síntomas de la CI recurran incluso si la enfermedad ha estado en remisión por mucho tiempo. No se sabe cuáles son las causas de las recurrencias. Tampoco hay una forma segura de prevenir las recurrencias. Algunas de las cosas que los pacientes pueden hacer para prevenir la recurrencia incluyen: (1) continuar con el tratamiento médico incluso luego de la remisión; (2) evitar ciertos alimentos que puedan irritar la vejiga; y (3) evitar ciertas actividades o estrés que puedan empeorar la CI. Los alimentos o actividades específicas que afectan la CI son diferentes para cada paciente, por lo que cada persona debe armar su propio plan individual.

Preguntas frecuentes:

¿Cómo se ve afectada la CI por la dieta?

La mayoría de las personas (pero no todas) con CI encuentran que ciertos alimentos hacen empeorar los síntomas. Hay cuatro alimentos que los pacientes a menudo encuentran irritantes para la vejiga: cítricos, tomates, chocolate y café. Estos cuatro alimentos son ricos en potasio. Otros alimentos que incomodan la vejiga en muchos pacientes son las bebidas alcohólicas, las comidas muy condimentadas y algunas bebidas carbonatadas. La lista de alimentos que se ha informado afecta la CI es bastante extensa, pero no todos los alimentos afectan a todos los pacientes de la misma manera. Por este motivo, cada paciente debe determinar cómo estos alimentos afectan a su vejiga.

La forma más sencilla de determinar si un alimento afecta a la vejiga o no es hacer una “dieta de eliminación” durante una o dos semanas. Para hacer la dieta de eliminación debe dejar de comer todos los alimentos que puedan irritar la vejiga. Las listas de alimentos para la CI pueden buscarse en diferentes sitios (www.ichelp.org o www.ic-network.com). Si los síntomas de la vejiga mejoran durante la dieta de eliminación, esto quiere decir que al menos uno de los alimentos estaba irritando su vejiga.

El siguiente paso es determinar exactamente qué alimentos le están causando problemas en la vejiga a usted. Luego de una o dos semanas de hacer la dieta de eliminación, intente incorporar uno de los alimentos de la lista de alimentos para la CI. Si dentro de las 24 horas de ingerirlo no siente molestias en la vejiga, el alimento probablemente sea seguro y lo puede volver a incorporar a su dieta normal. Al otro día, intente incorporar un segundo alimento de la lista, y siga con el mismo procedimiento para todos los demás. De esta forma, incorporará nuevamente los alimentos a su dieta de a uno por vez, y los síntomas de su vejiga le dirán si alguno de esos alimentos le causa problemas. Asegúrese de agregar sólo un nuevo alimento a su dieta cada día. Si una persona ingiere bananas, frutillas y tomates todo el mismo día y esa noche los síntomas de la CI empeoran, no podrá saber cuál de los tres alimentos hizo que se manifestara el síntoma.

¿El estrés causa CI?

Actualmente no hay evidencia de que el estrés haga que una persona desarrolle CI. Sin embargo, es bien conocido           ` que si una persona ya tiene CI, el estrés físico o mental puede hacer que los síntomas empeoren.

¿La CI es hereditaria?

Hay investigaciones que indican que existe un patrón genético. Es importante discutir los síntomas de la CI con la familia, especialmente las mujeres, de manera que los otros familiares afectados puedan controlarse y recibir tratamiento en las etapas iniciales de la enfermedad.

¿Dónde puedo obtener más información?

La Asociación Intersticial de la Cistitis (Interstitial Cystitis Association) es una asociación sin fines de lucro que proporciona muchos recursos y diferentes tipos de información, al mismo tiempo que estimula la investigación de la CI. Su dirección en Internet es www.ichelp.org. El número para llamar en forma gratuita es 1-800-HELP-ICA.

Otro recurso útil es la Red Intersticial de la Cistitis (Interstitial Cystitis Network). Su dirección en Internet es www.ic-network.com.

Revisado en enero de 2004

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Glosario

abdomen:    

También se lo conoce como “vientre”. Se refiere a la parte del cuerpo que contiene todas las estructuras internas que se encuentran entre el tórax y la pelvis.

anestesia:    

Pérdida de la sensibilidad en alguna parte del cuerpo inducida por un agente con efecto adormecedor o paralizante. A menudo se utiliza durante la cirugía para hacer que el paciente se duerma.

anestésico:    

Sustancia que causa la pérdida de las sensaciones o que provoca que el paciente se duerma.

antihistamínico:    

Es un fármaco que bloquea los receptores de la histamina en las células, ya sea para evitar efectos alérgicos como los estornudos y la comezón o para reducir la tasa de producción de ciertas secreciones en el estómago.

aumento de la frecuencia urinaria:    

Que presenta ocho o más micciones por día.

bacteria:    

Son microorganismos unicelulares que pueden existir de manera independiente (viven en forma libre) o de manera dependiente en otro organismo para poder sobrevivir (parásito). Pueden causar infecciones y normalmente se tratan con antibióticos.

biopsia:    

Procedimiento mediante el cual se extrae una pequeña porción de una parte del cuerpo (muestra de tejido), como del riñón o de la vejiga (con una aguja o durante la cirugía) para realizar el examen bajo microscopio con el objeto de determinar la presencia de cáncer o de otras células anormales.

cáncer:    

Crecimiento anormal de tejido que puede invadir las estructuras cercanas y extenderse a otras partes del cuerpo y puede ser una amenaza para la vida.

cistitis:    

También se la conoce como infección de la vejiga. Es una infección del tracto urinario que compromete a la vejiga, en la cual la vejiga se inflama y el paciente experimenta dolor y sensación de ardor en la pelvis o en la uretra.

cistitis intersticial:    

También se la conoce como CI y síndrome de la vejiga dolorosa. Se trata de una enfermedad que hace que la pared de la vejiga se edematice o inflame e irrite, lo que conduce a la cicatrización y la rigidez de la vejiga, la reducción de la capacidad de la misma y, en algunos casos, úlceras en la capa de revestimiento que tapiza a la vejiga.

cistoscopia:    

También conocida como cistouretroscopia. Se trata de un estudio que se realiza con un instrumento similar a un tubo flexible y de pequeño calibre, que se pasa a través de la uretra para poder examinar la vejiga y el tracto urinario en busca de alteraciones estructurales o de obstrucciones, como son los tumores o los cálculos.

cistoscópico/a:    

Visualización de la vejiga con un instrumento similar a un tubo de calibre pequeño que se pasa a través de la uretra.

cistoscopio:    

Instrumento de calibre pequeño, similar a un tubo, que tiene lentes y una luz y se pasa a través de la uretra para poder observar dentro de la vejiga. El procedimiento se denomina cistoscopia.

constipación:    

Es una afección en la que una persona tiene dificultad para eliminar los desechos sólidos del cuerpo y las heces son secas y duras.

contraerse:    

Disminuir de tamaño o hacerse más pequeño.

crónico/a:    

Que dura mucho tiempo. Las enfermedades crónicas se desarrollan lentamente. La insuficiencia renal (es decir, la disminución de la función del riñón) puede desarrollarse a lo largo de un período de varios años y puede ocasionar enfermedad terminal renal (del riñón).

endoprótesis (stent):    

En relación con el tratamiento de los cálculos ureterales, es un tubo que se inserta a través de la uretra y la vejiga hasta llegar al uréter, donde se lo implanta. Las endoprótesis (o stents) se utilizan para ayudar al tratamiento de diferentes maneras, por ejemplo, para evitar que algunos fragmentos de los cálculos bloqueen el flujo de orina.

epitelio:    

Se refiere a la capa externa de células.

escroto:    

También se lo conoce como saco escrotal. Es la bolsa de tejido que cuelga debajo del pene y que contiene a los testículos.

esfínter:    

Es un músculo circular que se abre y se cierra para permitir que los líquidos u otra materia entren a un órgano o salgan de él. Los músculos de los esfínteres (o esfínteres musculares) mantienen a la vejiga cerrada hasta que llega el momento de orinar.

estadio:    

Clasificación de la progresión de una enfermedad.

esteroide:    

Es un compuesto orgánico soluble en grasa (o liposoluble).

estoma:    

Una abertura.

evacuar:    

Orinar, vaciar la vejiga.

FDA:    

Food and Drug Administration (Administración de alimentos y fármacos).

gen:    

Unidad básica capaz de transmitir las características de una generación a la siguiente.

genético/a:    

Relativo al origen de algo.

histamina:    

Se trata de una hormona transmisora que participa en la respuesta inmunológica local mediante la regulación de la producción de los ácidos gástricos y en las reacciones alérgicas.

impulso:    

Fuerte deseo de orinar.

infección:    

Se trata de una afección que resulta a causa de la presencia de bacterias u otros microorganismos.

infección de la vejiga:

También conocida como cistitis. Infección que afecta al tracto urinario y que involucra a la vejiga urinaria. Los síntomas típicos incluyen ardor al orinar, aumento de la frecuencia miccional, sensación de urgencia para orinar y pérdida involuntaria de la orina.

inflamación:    

Hinchazón o edema, enrojecimiento, aumento de la temperatura y/o dolor, producidos en un área del cuerpo como resultado de una irritación, herida o infección.

inflamatorio/a:    

Que se caracteriza o está causado por hinchazón o edema, enrojecimiento, aumento de la temperatura y/o dolor, producidos en un área del cuerpo como resultado de una irritación, herida o infección.

invasivo/a:    

Que tiene o presenta una tendencia a diseminarse desde el punto de origen al tejido adyacente, como lo hacen algunos cánceres.

iones:    

Átomos con carga eléctrica.

micción:    

Es la eliminación de orina del cuerpo.

no esteroide:    

Fármaco que no es esteroide o que no contiene esteroides. El ibuprofeno es un ejemplo de este tipo de fármacos.

orgasmo:    

Se refiere al clímax de la excitación sexual, que consiste en el estrechamiento de los músculos alrededor del área genital que se experimenta como una ola agradable de sensaciones de estremecimiento en diferentes partes del cuerpo.

orina:    

Producto líquido de desecho que los riñones filtran de la sangre, se almacena en la vejiga y se elimina del cuerpo a través de la uretra durante el acto de orinar (evacuación o emisión). Alrededor del 96 por ciento de la orina está compuesta por agua y el resto son productos de desecho.

  

orinar:    

Eliminar orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo. También se le dice evacuar o emitir orina.

osteoporosis:    

Es una enfermedad que se presenta entre las mujeres luego de la menopausia, y en la que los huesos se vuelven muy porosos, se fracturan con facilidad y requieren de más tiempo para sanar.

pelviano/a:    

Relativo a la pelvis o ubicado en ella o cerca de ella.

pene:    

Es el órgano masculino que se utiliza para la micción y la actividad sexual.

perineal:    

Relativo al área que se encuentra entre el ano y el escroto en los hombres y al área entre el ano y la vagina en las mujeres.

potasio:    

Elemento alcalino.

 

próstata:    

En los hombres, glándula con forma de nuez que rodea a la uretra en el cuello de la vejiga. La próstata produce un líquido que va al semen.

prostatitis:    

Se trata de la inflamación o infección de la próstata. El término prostatitis crónica significa que la próstata se inflama una y otra vez. La forma más común de prostatitis no está asociada con ningún organismo infeccioso conocido.

quiste:    

Saco o bolsa anormal que contiene gas, líquido o material semisólido. Los quistes pueden formarse en los riñones o en otras partes del cuerpo.

radical:    

Extirpación completa.

riñón:    

Uno de los dos órganos con forma de alubia que filtra los desechos de la sangre y elimina estos productos de desecho a través de la orina. Los riñones se encuentran ubicados cerca de la parte media de la espalda. Los riñones mandan orina a la vejiga a través de los tubos llamados uréteres.

riñónes:    

Uno de los dos órganos con forma de alubia que filtra los desechos de la sangre y elimina estos productos de desecho a través de la orina. Los riñones se encuentran ubicados cerca de la parte media de la espalda. Los riñones mandan orina a la vejiga a través de los tubos llamados uréteres.

sedación:    

Estado de relajación y calma inducido en uno o más de los sistemas del cuerpo mediante la administración de agentes farmacológicos (sedantes).

sistema inmunológico:    

Es el sistema del organismo que sirve para protegerse de los virus y de las bacterias, así como de otras substancias “extrañas” al mismo.

sonda (o catéter):    

Se trata de un tubo delgado que se inserta a través de la uretra en la vejiga para permitir que la orina drene o para realizar un procedimiento o un estudio, como por ejemplo la inyección de una sustancia durante una radiografía de vejiga.

tejido:    

Grupo de células de un organismo que tienen forma y función similares.

testículo:    

También se lo conoce como gónada masculina. Así se denomina a cada una de las dos glándulas con forma ovoidea que están contenidas en una bolsa (escroto) debajo del pene. Producen esperma y la hormona sexual masculina testosterona.

urato:    

Es una sal del ácido úrico.

uréter:    

Uno de los dos tubos que transportan orina desde los riñones hasta la vejiga.

uréteres:    

Tubos que transportan orina desde los riñones hasta la vejiga.

uretra:    

En los hombres, es un tubo estrecho que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo y también actúa como canal a través del cual se eyacula el semen. Se extiende desde la vejiga hasta el extremo libre del pene. En las mujeres, es un tubo corto que transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo.

urgencia:    

Fuerte deseo de orinar.

urgencia urinaria:    

Es la incapacidad de demorar la micción.

urinario:    

Relacionado a la orina.

urólogo:    

Se refiere al médico que se especializa en las enfermedades del sistema urinario femenino y masculino y en el sistema reproductor masculino.

vagina:    

Estructura tubular en el cuerpo de una mujer que se encuentra localizada al lado de la uretra u conecta el útero (matriz) con el exterior del cuerpo. A veces también se la llama canal de parto. La actividad sexual, la pérdida de sangre durante la menstruación y el nacimiento de un bebé ocurren a través de la vagina.

vaso:    

También conocido como vaso deferente. Es una estructura similar a un cable que transporta esperma desde el testículo hasta la uretra.

vejiga:    

Bolsa con forma esférica compuesta por una delgada capa de músculo flexible en donde se almacena la orina de manera temporal hasta que se elimine a través de la uretra.

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