Causas, historia natural y diagnóstico del cáncer de próstata
El cáncer de próstata es la segunda causa de muerte por cáncer en
el sexo masculino en los Estados Unidos. No obstante, es posible tratar y curar
eficazmente el cáncer de próstata si se detecta en las primeras etapas de
desarrollo. ¿Cuáles son las causas y los síntomas? ¿Cómo se diagnostica? La
siguiente información le resultará útil para responder preguntas de este tipo.
¿Qué es la próstata?
La glándula prostática es una pequeña glándula del tamaño de una
nuez que está presente en los hombres. Está ubicada debajo de la vejiga y rodea
a la porción superior de la uretra. La glándula prostática se encuentra
delante del recto y es posible palpar su superficie posterior durante un
examen rectal. La función de la próstata es secretar un líquido que forma parte
del semen. La glándula prostática puede ser el origen de muchos problemas de
salud en los hombres, los más comunes son la hiperplasia prostática benigna
(HPB), la prostatitis y el cáncer.
¿Qué es el cáncer de próstata?
El cáncer de próstata es un problema de salud importante en los
Estados Unidos a causa de su alta incidencia. Es el tipo de cáncer más común en
los hombres, afecta a aproximadamente 189.000 hombres por año en los Estados
Unidos, de los cuales unos 32.000 mueren cada año. El cáncer de próstata se
diferencia de la mayoría de los demás cánceres en que un alto porcentaje de los
hombres que lo padecen pueden tener una forma silenciosa del cáncer que no
causa síntomas ni se disemina más allá de la glándula prostática. A veces el
cáncer es pequeño, de crecimiento lento y presenta un riesgo limitado para el
paciente. Los cánceres de próstata clínicamente importantes pueden definirse
como aquellos que amenazan el bienestar o la expectativa de vida de un hombre.
¿Cuáles son las causas y los riesgos que se asocian con el cáncer
de próstata?
Cuáles son las causas del cáncer de próstata es tema de intensas
investigaciones. Es probable que el cáncer de próstata ocurra a causa de muchas
razones. Predominantemente es una enfermedad que se asocia con las personas de
edad avanzada, el diagnóstico del cáncer de próstata es muy poco frecuente
antes de los 40 años de edad pero a partir de allí su incidencia aumenta
drásticamente. En los Estados Unidos se estima que uno de cada 55 hombres de
entre 40 y 59 años de edad desarrollará cáncer de próstata. Esta incidencia
aumenta casi a uno de cada siete hombres de entre 60 y 79 años de edad. Esta
asociación también se ve reflejada en la mortalidad, ya que el cáncer de
próstata representa un 10,8 por ciento de las muertes relacionadas con cáncer
en los hombres de 60 a 79 años y un 46,6 por ciento en hombres mayores de 80
años.
En todo el mundo, el cáncer de próstata ocupa el tercer lugar en
la lista de incidencia de cáncer y el sexto lugar en la mortalidad por
cáncer en el sexo masculino. Sin embargo, hay una notable variabilidad en la
incidencia en diferentes regiones del mundo. La incidencia es baja en Japón y
las regiones intermedias de América Central y África Occidental. La incidencia
es mayor en América del Norte y el norte de Europa. Aunque algunas de estas
diferencias pueden explicarse por las diferentes metodologías empleadas para la
detección del cáncer de próstata y el riesgo de otras enfermedades en las
diferentes regiones del mundo, es probable que también se deba, en parte, a una
predisposición genética y a los hábitos alimenticios.
También hay determinantes étnicos de riesgo. Las personas de raza
negra son el grupo de mayor riesgo, con una incidencia de 224,3 casos por cada
100.000 hombres de raza negra. Las incidencias en hombres caucásicos y
asiáticos son considerablemente más bajas y se ubican en 150,3 y 82,2 (por cada
100.000) respectivamente. Además, los hombres de raza negra tienden a presentar
la enfermedad en una etapa más avanzada y tienen un pronóstico general peor que
el de los caucásicos o los asiáticos.
Los hombres que tienen antecedente familiar de cáncer de próstata
tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. El riesgo se correlaciona
con la cantidad de parientes directos (padre, hermano o tío) afectados por
cáncer de próstata y la edad en la que se manifestó. Los hombres con
antecedente familiar de la enfermedad pueden tener un riesgo de desarrollar
cáncer de próstata de dos a 11 veces mayor que los hombres que no tienen
antecedente de cáncer de próstata en su familia.
También hay evidencia considerable que indica que el cáncer de
próstata es más común en hombres con una alta ingesta de grasas en su dieta. La
diferencia mundial en la incidencia del cáncer de próstata puede estar asociada
con la ingesta de proteínas de soja en la dieta. En ciertos países asiáticos
como Japón y la República de Corea en donde la incidencia del cáncer de
próstata y la mortalidad son apenas una fracción de los valores que se observan
en América del Norte, el consumo de soja en la forma de tofu (queso de soja),
leche de soja y miso (pasta de soja fermentada) es hasta 90 veces superior al
consumo en los Estados Unidos. En un estudio realizado en más de 40 naciones,
los investigadores determinaron que la soja, medida en calorías, es el factor
de la dieta con mayor efecto protector. Este papel de protección puede estar
asociado con dos de los componentes de la soja, la genisteína y la daidzeína.
Los estrógenos son hormonas femeninas que inhiben el crecimiento del cáncer de
próstata. Algunos expertos han sugerido que las diferencias mundiales en la
incidencia del cáncer de próstata también pueden explicarse por la alta ingesta
de té verde en Asia.
La ingesta de otros factores incluidos en la dieta también puede
reducir el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Estas sustancias incluyen
el licopeno, el selenio y la vitamina E. Los tomates cocidos son ricos en
licopeno carotenoide. Los licopenos son antioxidantes que pueden proteger a las
células de convertirse en células cancerosas. Hay varios estudios que han
demostrado que la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata disminuye con
una alta ingesta de licopeno. Los investigadores determinaron que los hombres
que ingerían más de dos porciones de salsa de tomate por semana tuvieron una
reducción del 36 por ciento del riesgo de desarrollar cáncer en comparación con
los que no lo hacían. También se ha informado que la ingesta de selenio disminuye
el riesgo de cáncer de próstata. En un estudio clínico diseñado para determinar
si el selenio podía disminuir las recurrencias de cáncer de piel, los hombres
que tomaban selenio tuvieron un 63 por ciento de reducción en la incidencia de
cáncer de próstata en comparación con los que tomaban una píldora de azúcar
(placebo). También se ha prestado atención al efecto de la vitamina D sobre la
próstata. La evidencia epidemiológica indica que existe una relación
inversa entre el riesgo de cáncer de próstata y la radiación ultravioleta, que
es la fuente primaria para la producción de vitamina D. Esta observación ha
permitido sugerir que las mayores tasas de cáncer de próstata en los ancianos
pueden en parte deberse a una menor exposición a la luz solar y a una
disminución de la capacidad del cuerpo para producir vitamina D.
Finalmente, la correlación de la vasectomía con el riesgo
de presentar un cáncer de próstata sigue siendo controvertida. Aunque algunos
estudios han sugerido que los hombres que se han sometido a una vasectomía
tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata, muchos otros estudios
no han podido demostrar tal correlación.
¿Cuáles son los síntomas del cáncer de próstata?
En sus primeras etapas, el cáncer de próstata a menudo es asintomático.
Cuando aparecen, los síntomas pueden incluir: dolor sordo en el área baja de la
pelvis; micción frecuente; problemas con la micción como por ejemplo
incapacidad para orinar, dolor al orinar, flujo débil de orina; sangre en la
orina o en el semen; eyaculación con dolor; dolor generalizado en
la parte baja de la espalda, en las caderas o en la parte superior de los
muslos; pérdida del apetito, de peso, o de ambos; y dolor persistente en los
huesos.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?
Actualmente, el tacto rectal (TR) y las pruebas
del PSA son las herramientas más utilizadas para detectar el cáncer de
próstata. La edad en la que debe comenzarse a hacer controles de la próstata
para detectar un posible cáncer no se conoce con certeza. Sin embargo, muchos
expertos están de acuerdo en que los hombres sanos mayores de 50 años de edad
deben considerar hacerse controles de cáncer de próstata con un TR y una prueba
del PSA. El control debería comenzar antes, a los 45 años, en aquellos hombres
que tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de próstata como los hombres
de raza negra o quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de próstata.
TR: Para realizar este estudio el hombre se debe inclinar, o
recostarse de lado o llevar las rodillas hasta el pecho sobre la camilla del
consultorio. El médico inserta un dedo enguantado en el recto y examina
la glándula prostática, tomando nota si hay alguna anormalidad de tamaño,
contorno o consistencia. El TR es económico y fácil de realizar, y permite al médico
notar si hay otras alteraciones como sangre en las heces, lo que puede ayudar a
una detección temprana de cáncer de colon o de recto. Sin embargo, el TR no es
la forma más efectiva de detectar el cáncer en sus primeras etapas, y es por
esto que debe combinarse con la prueba del PSA.
Prueba del PSA: Normalmente se hace en combinación con el TR
y aumenta la probabilidad de detectar el cáncer de próstata. La prueba mide el
nivel del PSA, que es una sustancia producida sólo por la próstata, en la
sangre. Si la próstata es saludable, muy poco PSA pasará al flujo sanguíneo,
pero ciertas enfermedades prostáticas pueden hacer que pasen a la sangre
mayores cantidades de PSA. Una causa posible de un alto nivel de PSA es la
presencia de un agrandamiento benigno (no canceroso) de la próstata, conocido
también como HPB. El cáncer de próstata es otra causa posible de que haya un
nivel elevado de PSA en la sangre. La frecuencia con la que se debe hacer la
prueba del PSA es cuestión de debates. La Asociación Urológica Norteamericana
(AUA, American Urological Association) sugiere a los hombres a hacerse
la prueba del PSA una vez al año a partir de los 50 años de edad. La AUA
también recomienda la realización de esta prueba a los hombres de origen
afroamericano mayores de 40 años o los que tienen antecedentes familiares de la
enfermedad (por ejemplo, un padre o un hermano a quien se le ha diagnosticado
cáncer de próstata). Algunos expertos han sugerido que los hombres con un TR
inicial normal y un nivel de PSA menor que 2,5 ng/ml pueden hacerse la prueba
del PSA una vez cada dos años. Recientemente se han hecho varios refinamientos
a la prueba del PSA en un intento por determinar con mayor precisión quiénes
tienen cáncer de próstata y quiénes tienen elevaciones de PSA que dan falsos
positivos a causa de otras afecciones como la HPB. Estos refinamientos incluyen
la densidad del PSA, la velocidad del PSA, rangos de referencia de PSA
específicos para cada edad y el uso de la relación de PSA total con el PSA
libre. Estos refinamientos pueden permitir una capacidad mejorada para detectar
cáncer.
En la actualidad se recomienda que tanto el TR como la prueba del
PSA se utilicen para la detección del cáncer de próstata. Es importante tener
en cuenta que en la mayoría de los casos la alteración en cualquiera de las dos
pruebas no se deba a cáncer sino a enfermedades benignas, entre las cuales la
HPB la más común. Por ejemplo, se ha demostrado que sólo un 18 a un 30 por
ciento de los hombres con valores de PSA sérico entre cuatro y 10 ng/ml tienen
cáncer de próstata. Esta cifra aumenta a aproximadamente 42 a 70 por ciento en
los hombres cuyos valores de PSA exceden los 10 ng/ml.
Biopsia: La biopsia de la próstata se realiza
mejor bajo la guía de una ecografía transrectal mediante el uso de un
dispositivo para toma de biopsia con un resorte acoplado a una sonda
transrectal, que se coloca en el recto. El paciente se acuesta de
costado para este procedimiento. El médico primero obtendrá imágenes de la
próstata mediante la ecografía, prestando atención al tamaño y a la
forma de la glándula, y anotará si se observan anormalidades o no, la más común
de las cuales son sombras que pueden indicar la presencia de cáncer de
próstata. Sin embargo, no todos los cánceres de próstata son visibles. Mediante
el dispositivo con el resorte para la toma de biopsia que está unido a la sonda
de para la ecografía, el médico realizará varias biopsias de la glándula
prostática. En general se harán entre seis y 14 biopsias. Recientemente, muchos
investigadores han demostrado que al hacer más de seis biopsias, especialmente
en ciertas regiones de la glándula prostática, se mejora la capacidad para
detectar el cáncer de próstata. Cada biopsia extraerá un cilindro de tejido de
próstata de aproximadamente 3/4 pulgadas (2 cm) de longitud y 1/16 pulgadas
(0,15 cm) de ancho. El procedimiento completo demorará unos 20 a 30 minutos. El
tejido de la biopsia será luego examinado por un patólogo (médico que se
especializa en examinar tejido humano para determinar si es normal o está
enfermo). El patólogo podrá confirmar si hay cáncer presente en el tejido de la
biopsia. Si hay cáncer, el patólogo también podrá determinar el grado del
tumor. Este grado indica el “nivel de agresividad” del tumor: la rapidez con la
que es probable de crecer y las probabilidades de que se disemine. El sistema
más utilizado para clasificar el cáncer de próstata es el sistema Gleason, que
asigna una puntación de entre dos y 10 al cáncer. Los valores entre dos y
cuatro indican poca agresividad, los valores entre cinco y seis indican una
agresividad leve, siete indica una agresividad moderada, y los valores de entre
ocho y 10 indican que el cáncer es altamente agresivo.
Aunque la biopsia de próstata guiada por ecografía transrectal
normalmente se tolera bien, aproximadamente un 20 a un 25 por ciento de los
pacientes que se someten al procedimiento pueden encontrarlo doloroso. La
inyección de anestésicos locales en el área antes de realizar la biopsia
puede minimizar la incomodidad. Es común observar la presencia de sangre en la eyaculación
(hematospermia) y en la orina (hematuria), esto ocurre en
aproximadamente en un 40 a un 50 por ciento de los pacientes. No es común la
presencia de fiebre elevada, esto ocurre sólo en un 3 a un 4 por ciento de los
pacientes. En el momento del procedimiento normalmente se dan antibióticos
y enemas para evitar infecciones.
¿Por qué el cáncer de próstata se clasifica en estadios?
Una vez que se ha diagnosticado cáncer de próstata a partir de una
biopsia de la próstata, el médico clasifica la enfermedad de acuerdo a su etapa
para determinar la extensión del cáncer (es decir, el estadio “T”) y para
determinar si se ha diseminado a los ganglios linfáticos, a los huesos, o a
ambos. El estadio T está determinado principalmente por el TR y puede dividirse
en las siguientes categorías:
T1: El médico no puede palpar el tumor ni verlo con la
técnica de imágenes (por ejemplo, la ecografía transrectal)
T1a: El cáncer se encuentra por accidente durante una
resección transuretral de próstata (RTUP) a causa de un agrandamiento benigno
de la próstata. Hay cáncer en menos del 5% del tejido extraído.
T1b: El cáncer se encuentra luego de una RTUP pero está
presente en más del 5% del tejido extraído
T1c: El cáncer se encuentra por una biopsia por punción que se
hizo a causa del elevado nivel de PSA
T2: El médico puede palpar el tumor al hacer el tacto rectal
(TR) pero el tumor todavía parece estar confinado a la próstata
T2a: El cáncer se encuentra en la mitad o menos de sólo un
lado (izquierdo o derecho) de la próstata
T2b: El cáncer se encuentra en más de la mitad de sólo un lado
(izquierdo o derecho) de la próstata
T2c: El cáncer se encuentra en ambos lados de la próstata
T3: El cáncer ha comenzado a extenderse fuera de la próstata
y puede afectar a las vesículas seminales
T3a: El cáncer se extiende fuera de la próstata pero no a las
vesículas seminales
T3b: El cáncer se ha extendido a las vesículas seminales
T4: El cáncer se ha extendido a los tejidos cercanos a la
próstata (diferentes de las vesículas seminales), como el esfínter, el recto,
la pared de la pelvis, o todos ellos
Para determinar si el cáncer se ha diseminado a los ganglios
linfáticos o a los huesos, el médico puede pedir que se haga una tomografía
computarizada de la pelvis o de los huesos. Esto sólo se hace cuando el
médico piensa que el cáncer es muy grave.
El cáncer de próstata representa un espectro de enfermedades.
Aunque algunos cánceres pueden crecer tan lentamente que puede no ser necesario
hacer un tratamiento, hay otros que pueden ser una amenaza para la vida.
Determinar la necesidad de tratamiento puede ser una decisión compleja.
Inicialmente, la necesidad de tratamiento debe basarse en el estadio y el grado
del cáncer, así como en la edad y el estado general de salud del paciente.
Muchos médicos han intentado crear esquemas para evaluar los riesgos y predecir
la probabilidad de recidiva de la enfermedad si los pacientes han recibido
tratamiento o la progresión o crecimiento importante del cáncer si están en una
etapa inicial de vigilancia y espera en alerta. Al combinar varios tipos de
información (como ser nivel de PSA en suero, el grado, el estadio y el volumen
del tumor) los pacientes pueden tener una noción de la agresividad de su cáncer
y estar orientados en relación a la necesidad de tratamiento y las opciones de
tratamiento disponibles. Puede ser necesario realizar ciertos estudios con
imágenes, como la centellografía ósea con radioisótopos, la tomografía
computarizada o la RM, para observar mejor si el cáncer está confinado a
la próstata o si se ha extendido a algún otro lugar del cuerpo. Cuando el
cáncer de próstata de disemina (metástasis), normalmente lo hace a los
ganglios linfáticos o a los huesos. No es necesario que todos los hombres con
cáncer de próstata sean sometidos a los estudios con imágenes, ya que el riesgo
de diseminación a otros órganos puede estimarse sobre la base de los niveles de
PSA sérico y del grado del cáncer. Es razonable no realizar la centellografía
ósea en los pacientes con cáncer de próstata recientemente diagnosticado y que
no han recibido tratamiento, en quienes el cáncer no provoca síntomas y que
tienen concentraciones de PSA sérico de menos de 20 ng/ml, y ciertamente en
aquellos cuyas concentraciones de PSA sérico son menores que 15 ng/ml. De
manera similar, puede no ser necesario realizar una tomografía computarizada o
una RM del área pelviana en hombres con cánceres de bajo grado, cánceres
todavía confinados a la próstata y valores de PSA sérico por debajo de 25
ng/ml.
Preguntas frecuentes:
¿Puede prevenirse el cáncer de próstata?
No. Sin embargo, puede tomar medidas para reducir el riesgo
manteniendo su estado general de salud: alimentación sana, realizar actividad
física y consultar al médico de manera periódica. Actualmente se están
desarrollando estudios clínicos para determinar la capacidad de algunos agentes
como la vitamina E y el selenio para prevenir el cáncer de próstata.
¿Cuál es el pronóstico del cáncer de próstata?
La cantidad de hombres con diagnóstico de cáncer de próstata sigue
siendo alta. Sin embargo, las tasas de supervivencia están mejorando. Se estima
que un 89 por ciento de los hombres a los que se les diagnostica la enfermedad
sobrevivirán al menos cinco años, mientras que un 63 por ciento sobrevivirá 10
años o más.
¿Dónde puedo obtener más información?
Directrices de la AUA, Guías para pacientes: Prostate Cancer Awareness for Men
(Información para hombres sobre el cáncer de próstata)
Enlaces para información adicional:
American Cancer Society (Sociedad Americana de
Cáncer)
Enlaces sobre cáncer
National Cancer Institute (Instituto Nacional de
Cáncer)
National
Comprehensive Cancer Network (Red Nacional Abarcativa de Cáncer)
Agency for Healthcare Research Quality (Agencia
para la Calidad de la Investigación en el Cuidado de la Salud)
National Prostate Cancer Coalition (Coalición
Nacional de Cáncer de Próstata)
US Too! (¡Nosotros también!)
Men's Health Network (Red de Salud de los
Hombres)
Prostate Cancer Foundation (Fundación para el
Cáncer de Próstata)
Errores
comunes de ortografía: próstrata
Revisado en julio de
2003
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Glosario
anestésico:
Sustancia que causa la pérdida de las sensaciones o que provoca
que el paciente se duerma.
anomalía:
Se refiere a la variación de una estructura o de una función
normal del organismo.
benigno/a:
Que no es maligno; que no es canceroso.
biopsia:
Procedimiento mediante el cual se extrae una pequeña porción de
una parte del cuerpo (muestra de tejido), como del riñón o de la vejiga (con
una aguja o durante la cirugía) para realizar el examen bajo microscopio con el
objeto de determinar la presencia de cáncer o de otras células anormales.
biopsias:
Pequeñas porciones de diferentes partes del cuerpo que se extraen
con una aguja o durante la cirugía y que se examinan bajo un microscopio para
determinar la presencia de cáncer o de otras células anormales.
cáncer:
Crecimiento anormal de tejido que puede invadir las estructuras
cercanas y extenderse a otras partes del cuerpo y puede ser una amenaza para la
vida.
centellografía ósea:
Es un estudio radiológico que utiliza material radioactivo para
ayudar a evaluar la estructura de los huesos y el proceso que se desarrolla
dentro de los huesos.
colon:
Intestino grueso.
deposición:
Se refiere al material de desecho (heces) que es eliminado del
cuerpo.
ecografía:
También se la conoce como ultrasonido. Se refiere a una
técnica que hace rebotar ondas sonoras indoloras sobre los órganos para crear
una imagen de la estructura de los mismos y detectar anormalidades.
ecografía rectal:
Se trata de un estudio para diagnóstico que utiliza ondas de
sonido de muy alta frecuencia para crear una imagen del recto.
ecografía transrectal:
Se refiere a un estudio que utiliza ecos producidos por una onda
de sonido para crear una imagen de un órgano o de una glándula para detectar
alteraciones visualmente.
endoprótesis (stent):
En relación con el tratamiento de los cálculos ureterales, es un
tubo que se inserta a través de la uretra y la vejiga hasta llegar al uréter,
donde se lo implanta. Las endoprótesis (o stents) se utilizan para ayudar al
tratamiento de diferentes maneras, por ejemplo, para evitar que algunos
fragmentos de los cálculos bloqueen el flujo de orina.
enema:
Se refiere a la inserción de un líquido dentro del intestino a
través del recto como tratamiento para la constipación.
esperma:
También se lo conoce como espermatozoides. Se trata de las
células germinales masculinas (gametos o células reproductoras) que se producen
en los testículos y que son capaces de fertilizar los óvulos de la pareja
femenina. Las células vistas a simple vista se asemejan a renacuajos.
estadio:
Clasificación de la progresión de una enfermedad.
estrógeno:
Se trata de una hormona femenina producida por los ovarios.
eyaculación:
Es el acto de liberar semen desde el pene durante el clímax
sexual.
ganglios linfáticos:
Son pequeñas masas de tejido, de forma redondeada, que se
encuentran distribuidas por todo el sistema linfático con mayor prominencia en
las axilas, el cuello y el área de la ingle. Los ganglios
linfáticos producen células especiales que ayudan a combatir agentes extraños
que invaden el cuerpo. Los ganglios linfáticos también actúan como trampas para
los agentes infecciosos.gen:
Unidad básica capaz de transmitir las características de una
generación a la siguiente.
genético/a:
Relativo al origen de algo.
glándula:
Se refiere a una masa de células de un órgano que elimina
sustancias del torrente sanguíneo y las excreta o las secreta de regreso a la
sangre con un propósito fisiológico específico
hematospermia:
Se refiere al pasaje de sangre hacia el líquido seminal.
hematuria:
Sangre en la orina, lo que puede ser un signo de la presencia de
cálculos renales u otro problema urinario. El término hematuria
macroscópica se refiere a la sangre que se ve a simple vista. En la hematuria
microscópica la sangre no puede verse pero se la detecta mediante un análisis
de orina.
hiperplasia:
Se refiere al crecimiento excesivo de las células normales de un
órgano.
hiperplasia prostática benigna:
También se la conoce como HPB. La próstata está
agrandada pero no a causa de un cáncer. La HPB puede causar problemas con la
micción debido a que la próstata comprime a la uretra a nivel de la apertura de
la vejiga.
hormona:
Es un compuesto químico natural producido en una parte del cuerpo
y que se libera en la sangre para iniciar alguna función en particular del
organismo o para regularla. La hormona antidiurética es la que le indica
a los riñones que produzcan orina con mayor lentitud.
HPB:
También se la conoce como hiperplasia prostática benigna. La próstata
está agrandada pero no a causa de un cáncer. La HPB puede causar problemas con
la micción debido a que la próstata comprime a la uretra a nivel de la apertura
de la vejiga.
infección:
Se trata de una afección que resulta a causa de la presencia de
bacterias u otros microorganismos.
iones:
Átomos con carga eléctrica.
linfa:
Se refiere a un líquido que contiene glóbulos blancos. Este líquido
puede transportar bacterias, virus y células cancerosas.
metastatizante:
Se refiere a un tumor canceroso que se disemina a otras partes del
cuerpo.
mortalidad:
Se refiere al estado de tener la certeza de morir.
orina:
Producto líquido de desecho que los riñones filtran de la sangre,
se almacena en la vejiga y se elimina del cuerpo a través de la uretra durante
el acto de orinar (evacuación o emisión). Alrededor del 96 por ciento de la orina
está compuesta por agua y el resto son productos de desecho.
patólogo:
Científico que se especializa en identificar la causa y la
progresión de las enfermedades mediante el análisis de tejidos y líquidos del
cuerpo. En particular, se refiere a la persona que determina la causa de
muerte de alguien mediante la realización de una autopsia.
pelviano/a:
Relativo a la pelvis o ubicado en ella o cerca de ella.
pelvis:
Es el hueso con forma de tazón que da soporte a la columna y que
sostiene a los órganos digestivos, a los urinarios y a los reproductores. Las piernas se
conectan al cuerpo a nivel de la pelvis.
placebo:
Se refiere a un fármaco que no contiene componentes activos.
posterior:
Que está situado en la parte posterior o por detrás de algo.
próstata:
En los hombres, glándula con forma de nuez que rodea a la uretra
en el cuello de la vejiga. La próstata produce un líquido que va al
semen.
prostático/a:
Que pertenece o está relacionado a la próstata.
prostatitis:
Se trata de la inflamación o infección de la próstata. El término
prostatitis crónica significa que la próstata se inflama una y otra vez. La
forma más común de prostatitis no está asociada con ningún organismo infeccioso
conocido.
prueba del PSA:
También se lo conoce como la prueba del antígeno prostático
específico. Se trata de un análisis de sangre que se utiliza para ayudar a
detectar el cáncer de próstata.
PSA:
También se lo conoce como antígeno prostático específico. Se trata de
una proteína fabricada sólo por la glándula prostática. Los niveles elevados de
PSA en la sangre pueden ser un signo de la presencia de un cáncer de próstata.
puntuación de Gleason:
El sistema de clasificación de Gleason es el sistema más comúnmente
utilizado en los Estados Unidos para clasificar el aspecto del tejido del
cáncer de próstata.
radiación:
También conocida como radioterapia. Rayos X o sustancias
radioactivas que se utilizan en el tratamiento del cáncer.
radioisótopo:
Es un nucleótido radioactivo.
rectal:
Que está relacionado o que involucra o que está en el recto.
recto:
Es la parte inferior del intestino grueso, que termina en la
apertura anal.
RM:
También se la conoce como resonancia magnética. Es un
procedimiento de diagnóstico que utiliza la combinación de grandes imanes,
radiofrecuencias y una computadora para generar imágenes detalladas de los
órganos y de las estructuras que se encuentran alojadas dentro del cuerpo.
semen:
También se lo conoce como líquido seminal o fluido eyaculatorio. Es un líquido
blancuzco y espeso producido por las glándulas del sistema reproductor
masculino y que transporta el esperma (células reproductoras) a través del pene
durante la eyaculación
sonda:
Se trata de un pequeño dispositivo que se utiliza para medir y
para realizar pruebas.
suero:
Líquido claro y acuoso del cuerpo.
tacto rectal:
También se lo conoce como TR. Se inserta un dedo
enguantado y lubricado en el recto para palpar la próstata y para controlar si
existe alguna alteración.
TC (tomografía computarizada):
Se la conoce también como tomografía, tomografía axial
computarizada o tomografía computarizada. Se trata de un procedimiento de
diagnóstico por imágenes que utiliza la combinación de los rayos X y la
tecnología de las computadoras (ordenadores) para generar imágenes de cortes
transversales del cuerpo. Muestra imágenes detalladas de cualquier parte del
cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La
tomografía computarizada es un estudio más que muestra más detalles que la radiografía
simple.
tejido:
Grupo de células de un organismo que tienen forma y función
similares.
TR:
También se lo conoce como tacto rectal. Se inserta un dedo
enguantado y lubricado en el recto para palpar la próstata y para controlar si
existe alguna alteración.
tumor:
Masa anormal de tejido o crecimiento de células anormales.
uretra:
En los hombres, es un tubo estrecho que transporta la orina desde
la vejiga hacia el exterior del cuerpo y también actúa como canal a través del
cual se eyacula el semen. Se extiende desde la vejiga hasta el extremo
libre del pene. En las mujeres, es un tubo corto que transporta la orina desde
la vejiga hacia el exterior del cuerpo.
vaso:
También conocido como vaso deferente. Es una estructura
similar a un cable que transporta esperma desde el testículo hasta la uretra.
vejiga:
Bolsa con forma esférica compuesta por una delgada capa de músculo
flexible en donde se almacena la orina de manera temporal hasta que se elimine
a través de la uretra.
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